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¿Sabes qué es la economía de la energía?

¿Sabes qué es la economía de la energía?

¿Te viste la película “El Secreto”?

Esa película ha causado más confusión en el mundo espiritual, que claridad. 

¿Sabes por qué?

Porque no importa cuánto visualices o repitas afirmaciones, tú no atraes lo que quieres. El Universo no es un catálogo que te da todo lo que quieres. 

Tú materializas lo que eres. Y en esto hay mayor responsabilidad. 

El Universo funciona con leyes específicas que no puedes saltarte.

Desde tu corazón irradias un campo magnético que tiene una vibración particular que permite la materialización de oportunidades personas, ideas, experiencias o nuevas frecuencias. 

Pero si no lo eres primero en tu estado de consciencia, esto no sucederá.

Hay otra verdad que a las personas que inician en el camino espiritual les molesta mucho:

Que hay cosas que no pasarán en tu vida, por mucho que las desees. 

Simplemente no hacen parte de la experiencia terrenal diseñada para ti.

Ouch. 

La vida de consciencia no se trata de agregarte cosas para lograr más, sino de remover filtros incorrectos para recordar quién eres: uno con el Todo.

En este estado de unidad tu alma está llena y ya no te hace falta nada. Dejas de buscar satisfacción y llenura en fuentes externas.

En ese nuevo estado tus deseos se vuelven suaves preferencias y dejan de ser fijaciones obsesivas. Vas a estar bien con esto o sin esto. 

Todo esto me lleva al propósito de este email.

La economía mundial ya cambió.

Bienvenidos a la economía de la energía.

Aquellas reglas de juego basadas en una economía 100% material y enfocada al éxito a cualquier costo, está destinada a desaparecer.

Los humanos en nuestro impulso evolutivo queremos otra cosa. 

Bienvenidos a la economía de la energía: donde solo experimentas lo que emana de tu ser. 

Te voy a decir por qué esto es importante.

O mejor, por qué lo tengo más presente hoy que nunca.

Porque cada vez más se abre la brecha entre el tipo de negocio que quiere jugar bajo las reglas de una economía material, a los negocios que se mueven bajo reglas de la energía. 

Los compradores te perciben a nivel de energía, y saben cuándo hay coherencia y cuando no. Lo sienten sin que tu abras la boca. Lo sientes desde antes de ver tu webinar. Lo sienten aunque el copy de tu web te la haya hecho el mejor profesional del Universo. Si no eres tú, ellos lo sienten y se alejan corriendo. 

¿Cómo se traduce todo esto a la vida práctica?

No existe lanzamiento profesional, ni launch manager ni mentor que pueda ayudarte sino en el centro de tu ser te sientes inferior, impostor, rechazado e incoherente.

Estás emanando un campo magnético que rechaza y que repele a las almas en expansión y atrae a las personas que quieren abusar de ti.

No hay página de venta que pueda ayudarte, si sientes vergüenza de promover tu servicio o envidia por otro colega que va volando.

Si esto resuena contigo, ¡no lo ignores!

Este email no va de juzgarte. ¡Esto nos pasa a todos!

Antes de meterle miles de dólares a un branding, pregúntate: ¿Quién soy yo en mi estado más puro, vulnerable, real y sin máscaras? 

Para nosotros los emprendedores digitales en la industria del conocimiento, esto es particularmente importante.

Nosotros tenemos mucha presión de visibilidad basada en la expectativa de otros.

Hay muchas “prácticas” comunes que hacen los más famosos (con equipos grandes) que emprendedores más nuevos y sin equipo se sientes obligados a replicar para ser exitosos.

La economía de la energía puede liberarte de esta presión y ayudarte a ver las cosas de otra manera. 

Cuando ganas consciencia de tu energía, entonces reconoces la diferencia entre cantidad y calidad. 

En vez de hacer 4 webinars por compromiso o por moda, haces uno solo pero de todo corazón. Con eso (a nivel de energía) vas a lograr más porque lo haces desde tu verdad. 

Si de verdad y de corazón te apetece hacer 4 webinars, ¡pues genial! 

Pero siempre revisa donde está tu corazón y qué te motiva: los aplausos que el ego necesita para validar su existencia y compensar vacíos o un deseo genuino de conectar y servir. 

Hay una gran diferencia en cómo se viven los resultados desde allí. 

Te dejo con estas ideas.

¿Cómo sabes que tu negocio está jugando bajo las nuevas reglas en la economía de la energía?

  1. Obtienes oportunidades, invitaciones, clientes y ventas que tú no tuviste que empujar o forzar. Las personas te recomiendan y llegan a ti prospectos y leads, más allá de tus campañas o estrategias. Hay fluidez en cómo vives la abundancia. 
  2. Tus tasas de conversion son particularmente altas y por encima del promedio del mercado. Hay una magia que te acompaña. 
  3. Te sientes feliz de recibir grandes pagos. Sabes que la abundancia completa es un estado de consciencia que emana de ti. Recibir un gran pago es la coherencia absoluta para ti
  4. Tu negocio tiene una operación simple, replicable y delegable: Hay puntos de entrada, hay productos a la venta, hay procesos para servir a los alumnos. Al ego le gustan las cosas complicadas. ¡A tu alma le encanta la simplicidad! 
  5. Las personas quieren comprarte porque quieren un trozo de tu energía. ¡Quieren estar contigo! No te compran por los bonos de tu producto o por la fecha límite. 
  6. Las personas compran en masa el primer día que abres el carrito de compra. No solo al final o por presión.
  7. No te sientes presionado por promoverte en demasiados canales. Con 1-2 es más que suficiente y los disfrutas. 
  8. Ya dejan de resonarte frases cliché competitivas del mercado como: Ser el No. 1 del mercado, ser el No. 1 de tu industria, destruir la competencia, ser el mayor referente, etc. Sabes que hay espacio para todos y que nos necesitamos a todos.Cada uno tiene algo especial y único que contribuir. 
  9. Las personas te quieren como persona, no solo por lo que puedes hacer por ellos. Hay un cariño genuino más allá de la venta. 
  10. Sabes que eres más que tu negocio.Eres un canal de soluciones para la humanidad. Ahora mismo este negocio te ayuda a expresar tus soluciones, pero en el futuro puede ser otro. No estás apegado a tu negocio, ni a tus productos. 

¿Esto resuena contigo?

Este tema podría llevarse meses.

Pero solo quería depositar en ti una semilla.

¿No te gustan los resultados que vives ahora mismo en tu vida y tu negocio ahora mismo?

Antes de ir a revisar el embudo o la campaña, pregúntate:

¿Qué estoy emanando hoy?

¿Desde dónde estoy liderando, desde el ego o desde mi servicio?

¿Cuál es mi motivación profunda? 

¿Quiero compensar vacíos recibiendo aplausos o quiero ser útil?

¿Cómo puedo hacerle la vida más fácil a aquellos que lo necesitan?

¿Cómo puedo amarlos más?

Con amor, Diana

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